lunes, 22 de junio de 2015

  • Nadie sabe cuántos perros hay en la calle; las ONG dicen que no reciben ayuda estatal. Ley de tenencia responsable no prevé los casos de perros que no tengan dueño
  • Uno de los primeros temas que trató la Comisión Nacional Honoraria de Bienestar Animal (Conahoba), cuando se creó en marzo de 2009 con la sanción de la ley de tenencia responsable de animales, fueron los perros en las colonias psiquiátricas Bernardo Etchepare y Santín Carlos Rossi. “Como comisión hemos dado nuestro punto de vista para buscar una solución”, dijo a El Observador Homero Cabanas, presidente de la Conahoba.
  • Aunque las protectoras y la comisión coinciden en que sacrificar a los animales no es la solución, tampoco definen cuál es la medida más adecuada para terminar con esa situación. Mientras que las protectoras piden que el Estado colabore para poder retirar a los perros de las colonias, tarea que vienen realizando desde hace tres días con la ayuda de voluntarios, desde la comisión alegan que estas organizaciones deben ser las encargadas de que esos animales tengan un nuevo lugar para vivir.
  • Pero en realidad, la ley establece que es ese organismo el que debe coordinar a las protectoras para que se resuelva el destino de los animales, coordinar las campañas de adopción y llevar un registro de protectoras o de cualquier centro donde se adopten o vendan perros u otros animales.
  • Además, la ley de tenencia responsable no prevé los casos de perros que no tengan dueño,  por lo tanto no dice quién debe hacerse cargo de ellos.
  • Sin colaboración
  • Retirar a más de 100 perros de las colonias fue obra de las protectoras que realizaron peticiones a través de las redes sociales a quienes pudieran adoptar o darles un hogar transitorio. Según Mabel Magariños, voluntaria de Animales Sin Hogar, ninguna ONG recibe colaboración del Estado para poder retirar a los animales. “No nos  rebajan ni medio impuesto. Todo lo que hacemos acá es a pulmón. Quien estuvo trabajando en la colonia codo a codo con nosotros fue el director, Osvaldo Do Campo. Pero nunca vimos a nadie de la Conahoba. Ni el olor se les sintió”, manifestó a El Observador. 
  • Cabanas, en tanto, dijo que la Conahoba intenta “estar siempre en contacto con las protectoras para que alguien se haga cargo”.
  • Según explicó, en 2011 la comisión planteó a las autoridades sanitarias el “problema” de los perros. El jerarca sostuvo que en esa oportunidad se reunieron con “jueces y fiscales” para intentar encontrar una solución. Dos años después, en agosto de 2013, envió un informe en el que recomendaba la construcción de caniles, construir una cerca perimetral y controlar el ingreso de animales.
  • La comisión solicitó, además, ayuda a ONGs protectoras de animales pero, según manifestó Cabanas, solo obtuvo respuesta de una protectora de San José,  que no podía albergar a todos los perros. “Ya hubo tres intentos de eliminación de perros (en Etcheparre y Santín Carlos Rossi)”, agregó Cabanas.
  • Pese a que la intención de la Conahoba es evitar que los animales se sacrifiquen, legalmente están habilitados a hacerlo. La ley de tenencia responsable de animales establece que se podrá “dar muerte a un animal (...) cuando represente una amenaza o peligro grave y cierto hacia las personas u otros animales”. La castración tampoco está sobre la mesa, al menos por ahora, especialmente porque según las autoridades no sería una solución efectiva, ya que vecinos de la zona dejan perros abandonados allí permanentemente.
  • Fin de perreras trajo otro problema
  • La ley de bienestar animal sancionada en 2009 y reglamentada en 2014 puso fin a las perreras municipales, aquellas donde el destino de los perros no era precisamente un hogar. Durante varios años los integrantes de protectoras de animales denunciaron las situaciones en las que se encontraban los perros en las perreras y reclamaron su cierre. Uno de los casos más recordados fue en 2005 en la perrera de Maldonado, donde, según denunciaban, se llegó a matar a perros “a palazos”.
  • Una vez finalizadas las perreras, y por ende la matanza de animales en esos lugares, el problema pasó a ser otro: quién se hace cargo de los perros de la calle. Sin perreras del Estado, fueron las protectoras de animales quienes debieron tomar las riendas y encargarse de los perros. Pero el volumen de animales abandonados es tan grande que muchas veces no dan abasto. Solo en la ONG Animales sin Hogar, de 1.500 animales que adoptaron 600 son perros. En Perros y Gatos en Adopción, otra protectora, hay unos 300. Su directora, Beatriz Mota, dijo a El Observador que fue precisamente por problemas de espacio que “solo” pudo llevarse a cuatro perros de la colonia Etchepare hace unos días, cuando comenzaron a trabajar en ese lugar.
  • El vicepresidente de la Sociedad Uruguaya de Médicos Veterinarios, Ariel Sáez, dijo a El Observador que si bien las perreras que  existían no estaba funcionando bien,  si se utilizaran correctamente serían una herramienta “muy válida” para controlar situaciones como las de las colonias Etchepare y Santín Carlos Rossi. La ley de tenencia responsable no prevé ese tipo de episodios.